Villingordo y las Moratillas


Uno de los últimos reductos de bosque mediterráneo cercanos a Valencia

Hace apenas unas semanas, en este otoño que no parece otoño, recorrimos una tarde el complejo entramado de montañas que forman Villingordo,  un espacio protegido entre los términos de Siete Aguas, Buñol y Requena.

Geográficamente el ámbito del paraje está delimitado a grandes rasgos por el altiplano del Rebollar al norte, y el río Magro, al sur. Es en realidad una prolongación del sistema ibérico que se extiende hacia Cortes de Pallás y el macizo del Caroig por la sierra Martés y la muela del Albeitar.  Declarado Paraje Natural Municipal  por la Generalitat Valenciana el 6 de julio de 2006, tiene una importante y valiosísima cobertura vegetal compuesta por fresnos de flor, carrascas, sabinas y robles en algunos reductos, además de unas pinadas bien desarrolladas. Tiene fuertes pendientes y el espacio está atravesado por la rambla del Fresnal, situada en la cabecera del río Mijares, cuyo curso se abre paso entre la sierra de la Malacara y el llano del Rebollar donde desemboca.

Al poco de adentrarnos en el lugar, bien sea desde el Rebollar o desde la salida de las Moratillas y Fuente Umbría, nos daremos cuenta que estamos en un lugar muy especial, distinto y mucho mejor conservado que el entorno de las montañas cercanas. En su ámbito se encuentran hasta 8 habitats diferentes reconocidos como lugares de interés prioritario y micro reservas de flora.  El cambio de paisaje desde las zonas llanas cultivadas hasta la cumbre de la Herrada es muy evidente, así como cuando te adentras en la rambla del Fresnal, y remontas hacia las lomas que nos separan del nacimiento del rio Mijares, un lugar muy especial donde se ubica una antigua finca de principios de siglo conocida como la Casa del Coronel, perteneciente a Buñol y que fue reformada en su momento para convertirla en una casa de turismo rural.

La propuesta que os adjuntamos no te dejará indiferente. Desde la Granja Meteor hasta el mas de la Carrasca, únicos vestigios humanos todavía con explotación ganadera, hasta el núcleo solitario de Mijares, el paisaje es solitario y salvaje como pocos. La vegetación de la Rambla del Fresnal nos recuerda cómo sería vegetación primigenia antes de la intervención humana. Los robles de gran tamaño, así como las sabinas, los enebros y el madroño son frecuentes  y alcanzan un desarrollo considerable. La vuelta la realizaremos por la Casa Forestal de las Moratillas y Fuente Umbría, para alcanzar el collado Umán y Maricardete. Un circular perfecto y lleno de sorpresas, no exento de cierta dureza y que precisa tomar unas mínimas precauciones, ya que el lugar a pesar la relativa cercanía a las ciudades de Requena, Buñol o Valencia, es extremadamente solitario.

Texto y fotografías: José Manuel Almerich

Ver ruta en wikiloc

 

VN:F [1.9.3_1094]
Valoracion: 0.0/5 (0 votos)
Categorías: Comunitat Valenciana, Excursiones
Temas: , , , ,




Comentarios


Comentarios

Puedes utilizar las etiquetas más habituales de XHTML en tu comentario.

Formulario para comentar

Loguearme con Facebook

Nombre
Email (no será publicado)
Sitio web
Comentario

Suscribirse a la los comentarios (recibirás un mail cada vez que alguien responda).


Suscripción

Suscripción RSS - Icono RSS Suscribirse RSS / Feed

Suscríbete a través de tu dirección de correo electrónico.

José Manuel Almerich

José Manuel AlmerichEscritor, geógrafo y ciclista de montaña, José Manuel Almerich es un apasionado de la bicicleta por caminos forestales y divulgador por naturaleza del patrimonio rural valenciano. Viajero incansable, ha publicado [...]

leer más