Buceando en la ley II


Siguiendo con la regulación legal del buceo, hay que señalar que los Centros de Buceo homologados están autorizados para el alquiler de material de inmersión, alquiler y carga de equipos autónomos (las botellas tienen que ser contrastadas cada tres años a lo sumo) y la realización de excursiones marítimas con inmersión.

Como es normal, sólo se podrán prestar estos servicios a aquellas personas que tengan titulación de buceo y posean la correspondiente licencia federativa o seguro privado. Vaya, que si no se acredita la condición de buceador no podremos alquilar material ni cargar botellas.

Hay que tener titulación para alquilar material

A nivel nacional la normativa básica en materia de buceo la encontramos la Orden Ministerial de 14 de octubre de 1997 por la que se aprueban las normas de seguridad para el ejercicio de las actividades subacuáticas, que es de aplicación supletoria a la autonómica, y sobre la que merece la pena detenerse brevemente aunque sea para conocer el origen legal de aspectos de seguridad que aprendemos en los cursos.La norma, justificada en el auge experimentado por el buceo tiene una aplicación tanto al buceo deportivo-recreativo que es el que aquí nos interesa, como al profesional, aunque con diferencias entre ambos. Establece la obligación de las empresas o entidades de buceo de asegurar que los equipos que se vayan a utilizar estén en buenas condiciones, revisados y documentados, debiendo comprobar también que los buceadores tienen la titulación y capacitación adecuadas.

Los centros de buceo han de estar homologados

Como sabemos, las botellas se cargan normalmente con aire comprimido, que no es más que aire atmosférico filtrado de impurezas, estableciéndose en esta norma que la presión relativa máxima a la que se puede utilizar es de 6 bares (es decir, la equivalente a 50 metros de profundidad). Este aire debe tener por supuesto, ausencia total de partículas y de gases y vapores peligrosos, limitándose la presión parcial máxima de nitrógeno a 5,6 bares (presión parcial que en aire comprimido se alcanza a profundidades de 60 ó más metros), mientras que se limita la presión parcial de oxígeno a 1,4 bares (en aire comprimido, la equivalente a 56 o más metros de profundidad). De todas maneras y aunque de lo dicho parezca que nuestra autonomía en profundidad es la señalada, lo bien cierto es que se establece como límite de profundidad el de 40 metros para inmersiones con equipos autónomos de aire.En el caso de mezclas respiratorias distintas del aire (habitualmente nitrox), debe haber un control exhaustivo de la mezcla exigiéndose un certificado en el que figuren datos identificativos y de porcentajes de los gases que la componen.

Las mezclas gaseosas han de estar perfectamente controladas

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Rafa Martos

Rafa MartosTécnico Deportivo en AA.SS, Instructor de buceo y fotógrafo submarino, autor de publicaciones divulgativas de buceo y snorkel, editó el libro Buceo en la Costa Blanca y es [...]

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