Niebla en el valle de Cofrentes


Un recorrido inolvidable por los bosques del valle de Cofrentes

Durante dos días recorrimos las sendas del Valle de Cofrentes.  Inmersos en la niebla, el paisaje velado del cañón del Júcar y del río Cabriel, conformaban un escenario inaudito, hibernal, húmedo y gris propio de las grandes cordilleras, donde el vapor de sus aguas queda atrapado entre el frío y las colinas, entre el fondo del valle y los árboles que cubren las laderas.

El valle de Cofrentes conforma  uno de los lugares más sorprendentes de la geografía valenciana y conserva parajes de extraordinario valor botánico. Allí están los bosques de taray más densos y extensos de nuestros cauces fluviales, y justo en la confluencia de los ríos Júcar y Cabriel, donde éste último desemboca en el primero, se forma un inmenso lago artificial cuyas aguas son retenidas por la presa de Cortes de Pallás, veinte kilómetros río abajo. Un cañón fluvial que puede ser recorrido en barco y observar desde dentro, como de intensa puede ser la geología y como sus paredes verticales de roca caliza fueron, durante siglos, fortalezas naturales que permitieron a sus habitantes, vivir aislados en estas montañas.

Porque allí, en la Muela de Cortes y el Macizo del Caroig se refugiaron, y se revelaron, los últimos moriscos valencianos que se enfrentaron al decreto de expulsión.

Castillo de Jalance

Desde el balneario de  Cofrentes, lugar ideal para pasar unos días de relax y descanso, partimos hacia el fondo del valle para remontar por un antiguo camino de herradura, el altiplano del Campichuelo. Desde lo alto de esta pequeña muela recortada por los bordes y tapizada de los bosques adehesados y cultivos de secano, seguimos hacia la Cueva de Don Juan y el Aula del Moragete donde la Consellería de Medio Ambiente mantiene en buen estado una  zona de acampada. Rodeados de vegetación y vigilados por los hongos que surgían bajo el sotobosque de los bosques de pinos, volvimos a remontar la cuesta del Campichuelo y descendimos a la rambla Star para,  a la sombra del castillo de Jalance, volver a Cofrentes.

Una excursión que en un próximo blog publicaremos con detalle para que la podáis seguir sin pérdida.

Desde Cofrentes de nuevo, podemos subir al Balneario por carretera tranquila o poco transitada, o comer en Casa Torralba, una buena opción donde recuperar fuerzas y pernoctar, si queremos, en sus nuevas instalaciones.

El invierno no debe ser impedimento para seguir practicando nuestro deporte;  la ropa técnica y de calidad, la bicicleta adecuada, y si es necesaria la luz para circular por la noche, nos permiten disfrutar de la montaña en esta época donde los días son más cortos.

La hospitalidad de los cofrentinos, su gastronomía, y el buen nivel de sus ciclistas, harán de un fin de semana una experiencia inolvidable.

Carmen Gasull nos recibió en Cofrentes con un extraordinario rosetjat torrentí (arroz al horno con pelotas de carne dulce) a nuestra llegada a Cofrentes.

Texto y fotografías: José Manuel Almerich

VN:F [1.9.3_1094]
Valoracion: 0.0/5 (0 votos)
Categorías: Comunitat Valenciana, Excursiones
Temas: , , , ,




Comentarios


Comentarios

Puedes utilizar las etiquetas más habituales de XHTML en tu comentario.

Formulario para comentar

Loguearme con Facebook

Nombre
Email (no será publicado)
Sitio web
Comentario

Suscribirse a la los comentarios (recibirás un mail cada vez que alguien responda).


Suscripción

Suscripción RSS - Icono RSS Suscribirse RSS / Feed

Suscríbete a través de tu dirección de correo electrónico.



José Manuel Almerich

José Manuel AlmerichEscritor, geógrafo y ciclista de montaña, José Manuel Almerich es un apasionado de la bicicleta por caminos forestales y divulgador por naturaleza del patrimonio rural valenciano. Viajero incansable, ha publicado [...]

leer más