El Jinquer


Un despoblado morisco en la Sierra de Espadán

El caserío del Jinquer, en pleno corazón de la Sierra de Espadán, y dentro del término municipal de Alcudia de Veo, fue un antiguo poblado morisco ubicado en la orilla del río Veo y al centro mismo del valle que lleva su nombre.

IMG_0028web - copia

Abandonado en la actualidad,  y totalmente desolado, sólo se mantienen en pie algunas paredes, el entramado de las calles y una pequeña iglesia sin techumbre. El castillo cercano a la población, enclavado sobre un promontorio de rodeno practicamente inaccesible, controlaba el valle y protegía a los habitantes y sus animales domésticos en caso de peligro. Los primeros pobladores del Jinquer vivieron, a igual que el resto de los moriscos de Espadán, de la agricultura y la ganadería, cultivando estrechos bancales donde se plantaban olivos, árboles frutales y sobre todo, cereales, a tenor de los restos de una era que se conserva en la parte alta del caserío.

IMG_002web1 - copia

Las dos fuentes cercanas eran aprovechadas para el cultivo de pequeñas huertas al fondo del barranco y en algunas terrazas junto a las casas, por donde era canalizada el agua a través de pequeñas acequias. Cuando los cristianos ocuparon el valle del Jinquer, cuatro siglos después de la conquista, y tras la revuelta de Espadán, introdujeron el almendro y el cerezo, así como un centenar de castaños, ejemplares que hoy forman el único bosque de esta especie presente en la Comunitat Valenciana.

IMG_0268

Lo que podemos ver de la Iglesia es muy austero y está en total estadode ruina. De una sóla nave, rectangular y de pequeñas dimensiones, tan solo quedan en pie las paredes y muros de ladrillo rojo, con contrafuertes exteriores. Posee también un arco en la fachada principal rematada de ladrillo, a punto de hundirse.

IMG_0034web
Al fondo todavía puede observarse el lugar donde estaba el altar, y sobre él, una hornaciona y dos columnas con capiteles muy deteriorados que sostienen una sencilla cubierta a dos aguas. Según la documentación existente, está iglesia fue construída en 1430 probablemente sobre el solar de lo que podría haber sido una antigua mezquita, al igual que Benitandús, otra aldea también abandonada que pertenece a Alcudia de Veo. La iglesia estuvo dedicada a la Purísima Concepción y la campana sigue repicando en la Iglesia de Alcudia de Veo donde fue trasladada.

DSC_0177web - copiaIglesia, fachada principal y altar

En 1913 el pueblo tenía 28 casas habitadas y el mismo número de familias, con un centenar de habitantes, pero durante la Guerra Civil, las casas fueron cerradas y el pueblo abandonado definitivamente. En el siglo XVIII vivían diez familias en el Jinquer, y Pascual Madoz cita 10 casas también. Antes de la Guerra Civil había unas cuarenta. El eclipse definitivo se produjo después de la Guerra. Antonio Gil, un vecino descendiente del Jinquer, relata que hasta los años setenta todavía iba alguien a realizar tareas agrícolas, entre ellos su padre, pero hubo un gran incendio forestal que calcinó el valle y quemó lo poco que todavía quedaba. Desde entonces ya no volvió nadie. Justo, el último vecino nacido en el Jinquer, que vivía en Alcudia de Veo, murió el año pasado con poco más de ochenta años.

IMG_0273Era del Jinquer

La sierra de Espadán fue uno de los puntos claves de la Guerra Civil del 36 y este punto jamás se llegó a rebasar, ya que las tropas franquistas avanzaron por la costa tras la rotura del frente del Ebro. Muy cerca del pueblo todavía quedan muchos restos de la contienda y aún se pueden ver trincheras y nidos de ametralladoras, así como casquillos de balas y restos de metralla por los alrededores. El Jinquer también fue escenario de cruentas batallas, entre ellas la Revuelta de Espadán, una sublevacióne morisca que tuvo lugar en 1526 en la sierra. En ese año, y tras consultar a una junta de teólogos, Carlos I decretó la legalidad de las conversiones forzosas que los agermanados habían impuesto a los moriscos durante la revuelta de las Germanías de 1519–1522. Muchos de aquellos se negaron a aceptar la solución y se refugiaron en sus montañas donde eligieron un reyezuelo, Zelim Almanzor. En septiembre del mismo año las tropas reales penetraron en la sierra, derrotando a los moriscos sublevados.

IMG_0023web

Hace unos años, Vicente Brocal, vecino de Silla adquirió la finca del Jinquer, el valle, el pueblo y el castillo. Su visión romàntica posee también un sentido práctico: recuperar el valle, reforestar la zona con especies autóctonas y volver a cultivar árboles frutales, como el cerezo, pero de variedades locales que prácticamente han desaparecido.

CENTROS-BTT-XX1Vicent Brocal, actual propietario del Jinquer

También tiene la idea de recuperar la fuente cercana y llevar agua al poblado para poder consolidar esta idea de recuperación, con métodos modernos y respetuosos con el entorno, aumentando la diversidad de paisajes. Para ello ha cedido la finca para su gestión a un colectivo vinculado a la custodia del territorio, donde se combina el aprovechamiento agrícola a fin de darle un mínimo de rentabilidad y sobre todo, convertir el valle y su entorno en un bosque mediterráneo con la toda biodiversidad propia de nuestro ecosistema.

IMG_0077
Respecto a las ruinas, y sobre todo el castillo del Jinquer, de tipo roquero y todavía con algunas estructuras defensivas bien conservadas, habría que limpiar los accesos, recuperar los caminos y hacer que pueda visitarse, tanto el pueblo como la fortaleza. El castillo del Jinquer fue declarado BIC (Bien de Interés Cultural) y perteneció a la casa de Jérica, siendo propiedad del alcaide de Eslida, que además comprendía los castillos de Eslida, Mauz en Sueras, Ahín, Veo y el propio Jinquer.

IMG_0265web

Hace unos días recorrimos con Vicent Brocal el entorno del Jinquer y pasamos junto al bosque de castaños, el único existente en toda la Comunitat Valenciana, puesto que las condiciones que exige este tipo de vegetación son muy exigentes en cuanto a humedad. Las fuentes siguen manando agua pero su acceso es difícil, al igual que al castillo.

IMG_0050web
Las casas del Jinquer han ido desapareciendo entre la hiedra y la desolación, y tan sólo quedan las ruinas junto a la calle principal por las cual, hace cien años, corrían las vaquillas durante las fiestas y los niños jugaban junto al río Veo y se bañaban en las pozas de aguas cristalinas. Su actual propietario nos cuenta que plantarà robles, encinas y alcornoques allí donde sea posible, y volverá a cultivar almendros, cerezos y olivos en las terrazas perdidas donde se produce el mejor aceite del mundo.  Recuperar el Jinquer es como un homenaje a aquellos hombres que hicieron posible la vida en este rincón de la sierra de Espadán, uno de los parajes más hermosos del territorio valenciano.

Texto y fotografías: José Manuel Almerich

VN:F [1.9.3_1094]
Valoracion: 5.0/5 (2 votos)
El Jinquer, 5.0 out of 5 based on 2 ratings
Categorías: Comunitat Valenciana, Excursiones, Lugares con encanto, Noticias, Nuestros protagonistas
Temas: , , ,




Comentarios


Comentarios

Puedes utilizar las etiquetas más habituales de XHTML en tu comentario.

Formulario para comentar

Loguearme con Facebook

Nombre
Email (no será publicado)
Sitio web
Comentario

Suscribirse a la los comentarios (recibirás un mail cada vez que alguien responda).


Suscripción

Suscripción RSS - Icono RSS Suscribirse RSS / Feed

Suscríbete a través de tu dirección de correo electrónico.



José Manuel Almerich

José Manuel AlmerichEscritor, geógrafo y ciclista de montaña, José Manuel Almerich es un apasionado de la bicicleta por caminos forestales y divulgador por naturaleza del patrimonio rural valenciano. Viajero incansable, ha publicado [...]

leer más