La Marjal de Pego, una ruta de alta temperatura


Una excursión ideal para el verano por la Marjal de Pego, cuando los campos de arroz están rebosantes de verde

A pesar de los consejos que yo mismo desde esta plataforma os escribo, hay veces que la pasión por el deporte de la bici nos puede, y  salimos  en condiciones a veces no apropiadas

El clima es un factor determinante, o dicho con más propiedad, el tiempo, es un factor determinante que siempre  hemos tenido muy en cuenta sobre todo los meses estivales mediterráneos de mayor calor. Pero si al final decidimos salir a pesar de las advertencias de la televisión, las precauciones que debemos tomar son incuestionables.

Podemos salir con mucho frío si disponemos del material y la ropa técnica adecuada (esto es extensible a cualquier deporte al aire libre) o con mucho calor  si evitamos  las horas centrales del día y sobre todo, somos capaces de llevar agua suficiente para mantenernos hidratados, y no estoy hablado de un par de botellines solamente.

Este año ha sido un año de contrastes en cuanto al tiempo y clima  se refiere. Si la travesía que realizamos  en  enero por la Vía Verde de Ojos Negros en plena ola de frío polar, fuimos capaces de pedalear a  12 grados bajo cero, el pasado 3 de agosto pedaleamos a 42 grados sobre cero.

Nada más y nada menos que 54º de diferencia en un mismo territorio, un amplio margen que explica la marcada estacionalidad a la que se puede llegar en nuestro clima “templado” mediterráneo y cómo influye en la diversidad  de paisajes y de vegetación, la altura y la orientación de nuestras  montañas. También el cambio cromático que un  mismo lugar puede ofrecer hasta llegar a parecer que estamos en lugares distintos.

En esta ocasión, aun  sabiendo que podría ser el día más caluroso del  verano, y que la ola de calor aconsejaba quedarse en casa al esperarse temperaturas superiores a 40 grados, madrugamos y nos lanzamos a la ruta siempre, eso sí, calculando finalizar antes de las doce del mediodía.

El lugar elegido en esta ocasión fue la Marjal de Pego-Oliva; la posibilidad de un baño  en la Font Salada, el escaso desnivel y los caminos entre los campos de arroz, nos permitió disfrutar de un paisaje impresionante, totalmente verde, como un inmenso tapiz  enmarcado por la Segaria  y los montes de  Pego.

La hidratación fundamental, 3 litros llegué a beber en tres horas, que es el máximo que pude transportar entre el camelback y el  botellín de  la bici. Para acabar, un baño refrescante en la  mar de Dénia un arroz con sepia, alcachofas y conejo.  El  lugar elegido nos vino de paso, el Pont Sec, del lugar donde dicen, hacen las mejores coques de la Marina.

Texto y fotografías: José Manuel Almerich

Seguir ruta en Wikiloc

 

VN:F [1.9.3_1094]
Valoracion: 0.0/5 (0 votos)
Categorías: Comunitat Valenciana, Excursiones, Sugerencias y consejos
Temas: , , , ,




Comentarios


Comentarios

Puedes utilizar las etiquetas más habituales de XHTML en tu comentario.

Formulario para comentar

Loguearme con Facebook

Nombre
Email (no será publicado)
Sitio web
Comentario

Suscribirse a la los comentarios (recibirás un mail cada vez que alguien responda).


Suscripción

Suscripción RSS - Icono RSS Suscribirse RSS / Feed

Suscríbete a través de tu dirección de correo electrónico.

José Manuel Almerich

José Manuel AlmerichEscritor, geógrafo y ciclista de montaña, José Manuel Almerich es un apasionado de la bicicleta por caminos forestales y divulgador por naturaleza del patrimonio rural valenciano. Viajero incansable, ha publicado [...]

leer más