Las Pilillas, la historia del vino escrita en las piedras


El yacimiento arqueológico de las Pilillas, cerca de Campo Arcís, en término municipal de Requena es el centro productor de vino más antiguo de la comarca y probablemente de la Península Ibérica.

Hace apenas unos días recorrimos en bici una parte importante del Parque Natural de las Hoces del Cabriel. El paisaje castellano del altiplano de Requena se rompe bruscamente  dando paso al río más caudaloso y limpio del Mediterráneo Occidental. Entre sus bosques, ramblas y riachuelos que le aportan sus aguas se encuentran parajes de excepción como el Carrascalejo (con su reducto de robles centenarios), el cerro del Asno, la rambla y fuente de los Morenos y el yacimiento íbero de las Pilillas.

Este último lugar tiene la importancia de ser el centro de producción de vino más antiguo de la comarca, y probablemente uno de los más antiguos de toda la Península. Tan sólo le supera en antigüedad cronológica l’Alt de  Benimaquia, en las laderas del Montgó, donde se elaboraba vino desde el siglo VII antes de Cristo.

Las Pilillas, nombre que le viene dado por las pilas dispersas (más de 14), que era donde se prensaba el mosto y se almacenaba en tinajas, para su fermentación, comercialización y consumo, ha sido estudiado en profundidad analizando los restos cerámicos y dándonos una cronología que oscila entre el siglo V y el siglo I antes de Cristo.  El consumo de vino en la Meseta de Requena-Utiel está documentado desde el s. VII a.C. y los inicios de la producción en este yacimiento desde el s.VI a.C.

Sobre grandes bloques de caliza se excavaron lagares para la elaboración del vino y junto a estos se construyeron bodegas y almacenes que forman los primeros testimonios de la arquitectura del vino en toda la comarca. En Las Pilillas se inició la producción de vino en la Meseta de Requena-Utiel dando origen a una cultura ha permanecido viva desde la antigüedad como un exponente como un exponente de nuestra cultura y tradición

Según los datos aportados por las dos campañas arqueológicas realizadas en el yacimiento de Las Pilillas, todo parece indicar que se constata la producción de vino desde el S. VI a.C. Los materiales cerámicos recuperados pertenecen a tipologías producidas en los hornos cerámicos de Casillas del Cura (Venta del Moro) aunque las ánforas reconstruidas en la última campaña, también de procedencia local, no se puede saber con exactitud donde fueron construidas. Lo que nos atestigua la evidencia científica es que las Pilillas fueron ocupadas a lo largo de los siglos VI y V antes de Cristo.

Encontrarnos durante nuestra excursión con un poblado íbero es ya de por sí emocionante. Saber que allí hace 2700 años vivieron gentes que eran capaces de cultivar la vid y producir vino nos confirma la fuerza de la cultura del vino de las tierras valencianas.

El entorno evoca un paisaje soleado y cálido en un rincón de la meseta, una orientación a medio día que hacía soportable los duros inviernos de la Meseta y unos campos de vides, hoy cubiertos de vegetación, pero donde sobreviven cepas viejas y retorcidas que son el alma viva de una comarca.

Texto y fotografias: José Manuel Almerich

VN:F [1.9.3_1094]
Valoracion: 0.0/5 (0 votos)
Categorías: Comunitat Valenciana, Excursiones, Lugares con encanto, Noticias
Temas: , , , ,




Comentarios


Comentarios

Puedes utilizar las etiquetas más habituales de XHTML en tu comentario.

Formulario para comentar

Loguearme con Facebook

Nombre
Email (no será publicado)
Sitio web
Comentario

Suscribirse a la los comentarios (recibirás un mail cada vez que alguien responda).


Suscripción

Suscripción RSS - Icono RSS Suscribirse RSS / Feed

Suscríbete a través de tu dirección de correo electrónico.



José Manuel Almerich

José Manuel AlmerichEscritor, geógrafo y ciclista de montaña, José Manuel Almerich es un apasionado de la bicicleta por caminos forestales y divulgador por naturaleza del patrimonio rural valenciano. Viajero incansable, ha publicado [...]

leer más